Vintage Español

porque la lectura es buena para tu salud

4 notes

Recomendaciones y dudas: anteayer o antes de ayer, no antesdeayer. Tanto anteayer como antes de ayer son las formas adecuadas y no antesdeayer. La más frecuente, tal como indica el Diccionario panhispánico de dudas, es anteayer y también es la forma preferida por ser más breve. En muchos países de América es habitual la forma antier, que también se usa en España aunque solo en el habla rural o popular.

Recomendaciones y dudas: anteayer o antes de ayer, no antesdeayer. Tanto anteayer como antes de ayer son las formas adecuadas y no antesdeayer. La más frecuente, tal como indica el Diccionario panhispánico de dudas, es anteayer y también es la forma preferida por ser más breve. En muchos países de América es habitual la forma antier, que también se usa en España aunque solo en el habla rural o popular.

4 notes

William acababa de cumplir diez años cuando consiguió la admiración de todos los amigos: su ojo experto apuntó a un grajo que descansaba en un árbol lejano y, tras un instante de concentración, el tirachinas dio en el blanco. Nada grave, en apariencia; solo una chiquillada, pero a partir de entonces su vida cambió y William se propuso olvidar el pasado, trabajando duro para adelantarse al tiempo y a sus leyes. Los años fueron pasando y un hombre vestido de negro empezó a rondar a William en las circunstancias más trágicas. Nació así una extraña unión entre los dos caballeros y se inauguró en Londres una tienda espléndida, donde se exponían las telas y los complementos adecuados para el duelo de los difuntos. El negocio fue un éxito y durante un tiempo William pensó que su apuesta por el olvido era acertada, pero llegó un día en que un grajo muy negro surcó el techo acristalado del almacén: de golpe el pasado volvió, cargado de secretos y dispuesto a tomarse su venganza.

William acababa de cumplir diez años cuando consiguió la admiración de todos los amigos: su ojo experto apuntó a un grajo que descansaba en un árbol lejano y, tras un instante de concentración, el tirachinas dio en el blanco. Nada grave, en apariencia; solo una chiquillada, pero a partir de entonces su vida cambió y William se propuso olvidar el pasado, trabajando duro para adelantarse al tiempo y a sus leyes. Los años fueron pasando y un hombre vestido de negro empezó a rondar a William en las circunstancias más trágicas. Nació así una extraña unión entre los dos caballeros y se inauguró en Londres una tienda espléndida, donde se exponían las telas y los complementos adecuados para el duelo de los difuntos. El negocio fue un éxito y durante un tiempo William pensó que su apuesta por el olvido era acertada, pero llegó un día en que un grajo muy negro surcó el techo acristalado del almacén: de golpe el pasado volvió, cargado de secretos y dispuesto a tomarse su venganza.

Filed under diane setterfield bellman and black el hombre que perseguia al tiempo literatura libros en español

4 notes







"Si alguien me preguntase quién es Inés, no dudaría en la respuesta. Ella es el arte. Arte en cada uno de sus movimientos, en cada uno de sus gestos, en cada instante de su existencia. El arte que estremece y sublima el espíritu, que agita las emociones. La obra de arte más hermosa. Inés."
Una novela ambientada en el fascinante mundo de las modelos de arte de principios del siglo xx, que tiene como protagonista a una joven adelantada a su tiempo. Una mujer de la que todos los hombres anhelaron conquistar la piel pero sólo uno llegó a desnudar el alma.

"Si alguien me preguntase quién es Inés, no dudaría en la respuesta. Ella es el arte. Arte en cada uno de sus movimientos, en cada uno de sus gestos, en cada instante de su existencia. El arte que estremece y sublima el espíritu, que agita las emociones. La obra de arte más hermosa. Inés."

Una novela ambientada en el fascinante mundo de las modelos de arte de principios del siglo xx, que tiene como protagonista a una joven adelantada a su tiempo. Una mujer de la que todos los hombres anhelaron conquistar la piel pero sólo uno llegó a desnudar el alma.

Filed under carla montero la piel dorada